lunes, 15 de septiembre de 2008

Jóvenes Refugiados


Sabemos que hay refugiados jóvenes en Argentina:
¿Cómo ingresaron al país? ¿Cuántos son? ¿Han llegado solos o acompañados?

Las vías de llegada de los refugiados jóvenes en Argentina son terrestre, aérea y marítima.
En los últimos años se ha registrado el ingreso de aproximadamente 60 menores no acompañados a los puertos de país.

¿De dónde vienen?
La población de refugiados en Argentina se caracteriza por su diversidad. En la actualidad hay refugiados provenientes de más de sesenta países de todos los continentes.

¿Cuáles son los motivos por los que solicitaron refugio?
Los motivos por los que las personas solicitan ser reconocidas como refugiadas son variados y se basan en la persecución por motivos de raza, religión, nacionalidad, pertenencia a un determinado grupo social u opiniones políticas. Las personas refugiadas también pueden haber huido de su país porque su vida, seguridad o libertad se veían amenazadas por la violencia generalizada, agresión extrajera, conflictos internos o violación masiva de derechos humanos.

Al leer los testimonios de jóvenes refugiados en las revistas de ACNUR surgieron las siguientes preguntas: las experiencias de violencia extrema causan traumas en los jóvenes, ¿cuáles son los más comunes? ¿Identifican grados?
Las experiencias de violencia extrema causan traumas en los jóvenes, se detectan problemas de salud mental leve y grave. Pueden incluir depresión, aislamiento, y dificultad de encarar proyectos.

¿Qué estrategias de sobrevivencia y adaptación observan Uds. en los refugiados jóvenes?
Entre las estrategias de sobrevivencia a las que recurren los jóvenes, está la búsqueda de otras personas de la misma nacionalidad y también alojarse en hoteles donde viven otros connacionales. Se dedican en su mayoría a la venta en la vía pública.

Suponemos que ser joven y refugiado conlleva una maduración abrupta ¿cómo solucionan esta problemática?
Es cierto que esto conlleva a una maduración en varios aspectos. Sin embargo, continúan siendo jóvenes con las características propias de de los adolescentes.
Se hacen talleres de contención para jóvenes refugiados. A partir de un acuerdo con la Ciudad de Buenos Aires el año pasado, y en el que ha sido declarada Ciudad Solidaria con las personas refugiadas, ha habido apoyo puntual para ellos de parte del Gobierno de la Ciudad.

¿Qué condiciones de vida ofrecen Argentina y ACNUR a un joven refugiado recién llegado al país?
La asistencia a los hombres, mujeres y niños refugiados de todas las edades es responsabilidad de los Estados donde se encuentran. El ACNUR ha estado colaborando con el Estado argentino en estos aspectos. El Gobierno argentino brinda a las personas refugiadas acceso a la salud y educación, se los provee de documentación y protección en su calidad de refugiado. La nueva ley de refugiados (adoptada el 8 de noviembre de 2006) prevé un mayor papel del Estado en la integración de las personas refugiadas.
A su vez, el ACNUR colabora a través del Servicio Social de la FCCAM con la contención, orientación, seguimiento de cada caso y un limitado apoyo económico para alojamiento, alimentación, medicinas, clases de español y capacitación en oficios. CARITAS Nacional dona vestimenta para los refugiados a la FCCAM.
La ayuda financiera está limitada en el tiempo. Es para los solicitantes del reconocimiento de la condición de refugiado, en base a una evaluación de las necesidades de las personas.
Esta asistencia se brinda a través de sus socios, como la Fundación Comisión Católica Argentina de Migraciones, HIAS (Hebrew Immigrant Aid Society), Fundación MyRAr (Migrantes y Refugiados en Argentina), y otras instituciones públicas y privadas.

¿Hay programas especiales, pensados para refugiados jóvenes, que tengan como objetivo el desarrollo socioeducativo y la contención cultural?
Aún no hay creados programas especiales para los jóvenes refugiados.
Desde la Fundación Comisión Católica Argentina de Migraciones se está concientizando a los actores intervinientes para lograrlo. Actualmente los refugiados se pueden incorporar a los programas que existen para los jóvenes en general, lo cual ayuda su proceso de inserción ya que se relacionan con otros jóvenes de diversos países.


Entrevista a ACNUR Argentina, realizada por los alumnos de quinto año de la Escuela de La Ribera.
Arcén, 2007.

domingo, 7 de septiembre de 2008

Oliver Twist dirigida por Polanski


Oliver Twist ha llegado a una workhouse el día en que cumple nueve años. El escenario y la acción, en la primera escena de la película de Roman Polanski, son funcionales a la presentación de un contexto de época.

Nos encontramos en una sociedad de coordenadas disciplinarias. Un niño está a disposición de funcionarios que aplican la poor law unions con el fin de evitar que la población pobre, socialmente inútil, sea una carga o un peligro para la comunidad. El Estado y la Iglesia son socios en el control de desocupados y desamparados. La workhouse cumple la función de poner a trabajar a la gente sin medios de manutención bajo la administración de una parroquia. Oliver se halla comprendido en las generales de la ley y a partir de sus nueve años deberá ganarse el sustento.

Recibido por el comité encargado de la administración del lugar, es interrogado sobre su nombre, su filiación, sus creencias. No tiene padres, desconoce su nombre y desconoce el significado de la palabra huérfano, pero promete rezar. Por tanto, es aceptado y clasificado como posible idiota. Interrogatorio, clasificación y asignación de un nombre, constituyen el mecanismo de ingreso en la workhouse, que puede asimilarse a las instituciones de reclusión fuertes que analizó Foucault. Oliver pasa a formar parte de la población infantil que vive y trabaja en un taller/orfanato.

Las instituciones de secuestro, como afirma Foucault (1995, p.8) crean un nuevo tipo de poder institucional polimorfo que se expresa en lo político, lo judicial y lo económico. Lo político se conforma a través del orden y las jerarquías que en la workhouse se reflejan en el tratamiento de señor brindado a los adultos, en la obediencia y docilidad ante las órdenes, en la prohibición de tomar la palabra sin autorización, en la disposición de los cuerpos en las horas laborales y del almuerzo, en la aplicación de tácticas de vigilancia y castigo. Lo judicial es visible en la ingerencia de jueces que determinan un nuevo destino/pena para el menor infractor. Finalmente, lo económico se constituye a partir del precio que el niño trabajador vale, él mismo es una moneda de cambio entre la workhouse y la corona, la workhouse y su nuevo patrón, entre su nuevo patrón y la comida que consume, incluso fuera del mercado legal el niño es valuado por el hampa.

En cuanto a la representación de infancia, presente en la película, aparecen dos miradas:

La primera está reflejada en la afirmación de Jean de Viguerie (1980: p.135): para la pedagogía de antes y después de la revolución francesa, el niño es un bárbaro que, por su naturaleza o por su propia culpa (…), necesita ser civilizado. Ser civilizado significa ser un trabajador socialmente útil. Esta posición prevalece en los representantes del Estado y de la Iglesia, bastaría recordar aquí cómo es explicada, por el bedel de la workhouse, la pelea de Oliver con Noah Claypole, el aprendiz de enterrador. “Ha sido el exceso de carne, una dieta a base de gachas hubiera evitado la violencia del niño”. La opinión de Fagin resulta coincidente pues considera a los niños carteristas, como a perros inteligentes.

Ellos se ganan “la vida” con actividades delictivas y tienen sus propios códigos morales. Fuman, beben alcohol, andan por las tabernas vestidos de señores, y la calle y la noche son su ámbito de acción. Corresponden a la descripción de infancia desrealizada del pedagogo Mariano Narodowski (1999, p.39 a 57). Por tanto no son objeto de afecto y protección por parte del mundo adulto.

La segunda mirada es la del burgués educado, personificada por el librero, ell señor Brownlow y su ama de llaves Mrs. Bedwin. Ellos se conmueven ante el niño desvalido sin saber por qué. Pueden sentir a un Oliver bueno que padece bajo el estigma de su propio candor. Brownlow habla de protección, dice: nunca debes temer que te abandone si no me das motivo. Piensa en la educación del niño… ¿serás escritor? No, Oliver dice que quiere leer y se imagina que sería bueno vender libros. Brownlow responde: has dicho algo inteligente. Siempre habrá un buen oficio para aprender. Ha reconocido la educabilidad del pequeño y propone una alianza basada en un vínculo heterónomo, en la pedagogización de su condición de niño. Oliver tendrá en Brownlow a un tutor, como lo ha tenido Emilio en Rousseau.

En la sensibilidad del burgués, reside el sentimiento de infancia propio de la modernidad. De hecho, el personaje de Dickens es un ícono de la infancia moderna. Cuando Sykes y Toby Crackit llega a la casa de Brownlow para cometer un robo a mano armada, se resiste desesperadamente y grita. Este pedido resume su condición de niño. A diferencia de los pequeños carteristas, él conserva la inocencia, la dependencia. Un aire incandescente lo rodea y se extiende hacia a otros personajes: Nancy, la prostituta, y Dodger, el niño ratero. Su inocencia será capaz de convertir, redimir y perdonar.

Al respecto, es interesante señalar la posición del amigo de Brownlow, Mr. Grimwig. Él sostiene que Oliver traicionará a su benefactor. Por tanto, hay un debate cordial que se ha entablado entre los dos caballeros ¿es posible educar a un pobre huéfano de la calle? ¿con qué dispositivos/instituciones/métodos? El debate tiene la función de construir un saber, para el lector o el espectador, a medida que la trama avanza. Es un saber que experimenta con un niño buscando definir su naturaleza.

Los dos caballeros simbolizan el discurso normalizador/normatizador de la contradictoria pedagogía de una época. Brownlow representa un cambio, Grimwig una continuidad del estado de cosas que ya habíamos vislumbrado en la workhouse.

Para Ricardo Baquero y Mariano Narodowski (1990, p.35) la pedagogía construye normas, explicita normalidades, en fin normatiza. Su análisis corriente se basa en estipular cuáles son aquellos ideales deseables y cuáles no lo son. Este es el sentido del debate planteado en “Oliver Twist” su intencionalidad pedagógica. El pequeño huérfano de Dickens ejemplifica un punto de llegada para la educación moderna.


Bibliografía


Viguerie, Jean de, “Les survivances au XIXè siècle de l’éducation du XVIIè”, XVIIè siècle, 129-4, 1980.


Foucault, Michel, “Quinta conferencia” en La verdad y las formas jurídicas, 8-9, 1995.


Narodowski, Mariano, “El lento camino de la desinfantilización (o infantilización generalizada)”, en Después de Clase. Desencantos y desafíos de la escuela actual, Buenos Aires. Edu/Causa. 1999. pág. 57. Disponible en:
http://belenida1789educomunidad.blogspot.com/2007/05/infancia-posmoderna.html


Baquero, Ricardo y Narodowski, Mariano, “Normatividad y normalidad en pedagogía” en Revista Alternativas. Tandil. Año VI. Número VI. 1990. P. 35.

lunes, 1 de septiembre de 2008

El origen del amor

Sócrates, en El Banquete, dice que el amor nace de nuestra debilidad.

En Arcén, estamos trabajando nuestra propia versión animada del mito... En La Boca andan algunos andróginos sueltos. Salieron de las manos de Enrique, Norberto y los chicos de Segundo.

Este es un origen del amor que encontramos en la web...

lunes, 2 de junio de 2008

Sale con fritas


En los talleres de Arcén se armó el rompecabezas del amor...

AMOR

Recién asoma la puntita y vos ya...


lunes, 5 de mayo de 2008

Un margen para la lectura y la escritura

Coordino un proyecto sobre prácticas del lenguaje que edita una publicación anual: Arcén. Los alumnos escriben notas, crónicas y entrevistas. La propuesta del periódico los motivó y los entusiasmó, dándoles una herramienta y un espacio para expresarse. También implicó cambios pedagógicos en nuestra institución, la Escuela de la Ribera, de La Boca.
Trabajo con un grupo interdisciplinario de docentes. Imaginamos trayectos didácticos y les damos forma de talleres de lectura y de escritura. Nos planteamos tres secuencias de talleres para cada trayecto didáctico. Son secuencias recursivas.
La primera consiste en una exploración temática que recupera la voz de los alumnos a través de sus preguntas y sus representaciones previas.
La segunda, que denominamos talleres de investigación temática, involucra una lectura y una escucha activas. Nuestros alumnos leen para escribir y escriben para ser leídos.
El trabajo del grupo se transformará en la tercera secuencia: los talleres de autor. Allí ponemos en discusión un recorte temático, el punto de vista de los textos a ser publicados. Los alumnos proponen un plan de escritura. Dicho plan implica decidir abandonar el registro de la escritura escolar. Ser autores de una nota de opinión, una crónica...
Los docentes intentamos despegarnos de los estereotipos con que suelen ser narrados los jóvenes. La experiencia de siete años de trabajo conjunto nos hizo visible a un nuevo alumno y Arcén puede ser leído en esos términos.
Los alumnos no leen, no comprenden o no escriben, fue el enunciado de los orígenes del proyecto. Era percibirlos desde la carencia en su historia escolar, familiar o socioeconómica. Hoy, esas palabras podrían ser leídas como referencia a nuestras propias carencias. Quizás nos faltaba hipotetizar; quizás éramos nosotros los que no leíamos o no escuchábamos activamente a nuestros alumnos. Cambiar nuestra posición frente al saber nos permitió replantear nuestros propios trayectos de formación. Tensionando nuestra práctica, interpretándola. Moviéndonos desde la investigación hacia la acción.
Arcén posee una naturaleza doble: la del periódico escolar y la del dispositivo pedagógico que nuestro deseo supo construir. Es un ensamble entre las palabras y la realidad para ensayar tramas intensas de sentido entre docentes y alumnos.

AÑO UNO - número 5 - PLURAL

Números anteriores:
número 1
número 2
número 3